Hablar inglés o no jugar
27
de Agosto de 2008
Hablar Ingles o ser suspendida es la nueva regla de la LPGA que regirá a todas sus afiliadas a partir de la proxima temporada
PORTLAND, Oregon EEUU (AFP) - Hablar inglés o ser suspendida, ese es el dilema que enfrentarán a partir del próximo año las jugadoras del circuito femenino de golf profesional, LPGA Tour, de acuerdo a la nueva directiva dada a conocer por esa organización.
La Asociación femenina de Golfistas Profesional (LPGA Tour) anunció que las jugadoras no estadounidenses que han estado en el circuito por dos años o más deberán pasar un examen oral de inglés o enfrentar la suspensión si reprueban.
"Esto debe ser una prioridad en su desarrollo profesional, así como trabajar en su juego es una prioridad", declaró Libby Galloway, comisionada adjunta de la LPGA. "Sólo queremos dejar claro cuáles son nuestras expectativas".
Galloway precisó que la Liga proveerá los recursos y la tutoría que necesiten las jugadoras para adquirir el inglés.
"Y cuando creamos que deban ser evaluadas, las evaluaremos otra vez", señaló.
La medida parece afectar directamente al gran pelotón de jugadoras de Corea el Sur presentes en el circuito, una parte de las cuales viaja acompañada de traductores profesionales.
En el Tour femenino hay actualmente 121 golfistas de 26 países, excluyendo a Estados Unidos, de las cuales 45 son sudcoreanas.
Según el sitio especializado Golfweek, la principal jugadora sudcoreana en el circuito, Se Ri Pak, ganadora de cinco torneos Gran Slam, apoya la medida de la LPGA, pero se inclina por poner multas monetarias a las jugadoras en vez de suspenderlas.
"Estamos de acuerdo en que deberíamos hablar inglés. Cuando ganamos, debemos dar nuestras declaraciones en inglés", indicó Pak.
Empero, la estrella sudcoreana defendió a sus compatriotas que se expresan en su lengua natal al señalar: "La mayor parte de la veces estamos nerviosas. Tenemos que hablar en un lenguaje totalmente diferente delante de las cámaras, y una está excitada y no piensa en inglés".
Dirigentes de la LPGA han señalado que por ser la Liga un circuito estadounidense, las jugadoras necesitan interactuar con los patrocinadores.
Sin embargo, en momentos en que otras Ligas profesionales como la NBA priorizan la globalización de su deporte abriendo sus puertas a jugadores de todo el mundo, con un éxito notable, la medida de la LPGA parece desfasada en el tiempo.
Varios medios de prensa estadounidenses han criticado la disposición de la LPGA y señalan que lo que sus ejecutivos deben hacer es enseñar otros idiomas a la inmensa mayoría de jugadoras de habla inglesa que hay en el circuito, y así podrían ampliar su imagen a otros mercados.
Los ejemplos más fehacientes son la mexicana Lorena Ochoa y la colombiana Marisa Baena, quienes han sido magníficas embajadoras del golf femenino en sus respectivos países.
Ambas hablan fluidamente inglés por haber estudiado en universidades estadounidenses, y han grabado comerciales en esa lengua para la televisión norteamericana, pero también utilizan su español natal para firmar jugosos contratos con firmas comerciales de América Latina. |